Por Jean B. Grugel*
Este libro es una contribución mayor al campo de los estudios sobre la infancia en Latinoamérica que surgieron en la década de 1990, así como a los estudios sobre la historia familiar, el género y el Estado. Erudito, bien documentado y provocativo, es también un libro bien escrito, atractivo y de fácil lectura. Milanich entrelaza de forma espectacularmente buena sus temas de infancia, parentesco, familia, clase, desigualdad y el Estado. Su análisis de la forma en que el Estado chileno reflejó y mantuvo las graduaciones de clase y cómo esto moldeó tanto las experiencias de vida de la infancia como las expectativas sobre los niños es verdaderamente encomiable.
El libro comienza con una introducción que sitúa a la infancia en Chile dentro de las historias de clase, género y construcción del Estado. Una de las principales preocupaciones de Milanich es la producción de la ilegitimidad como categoría social y jurídica en el siglo XIX, aunque, como bien demuestra en el primer capítulo, la ilegitimidad siempre estuvo mediada por las prácticas de clase. Otra, y que se refleja a lo largo de todo el libro, es la disyunción entre el derecho y la práctica vernácula. El derecho llegó a actuar como “vector de diferencias sociales” en Chile tras la promulgación del Código Civil, vigente en 1857, que puso fin al monopolio de la Iglesia Católica sobre la regulación de la vida familiar y marcó un momento clave en la construcción del Estado chileno. Sin embargo, la capacidad y la disposición del Estado para aplicar la ley siempre fueron ambiguas y mediadas. La combinación, típicamente chilena, de regular la familia mediante intervenciones conservadoras y, al mismo tiempo, practicar una “circunspección calculada”, ambas condicionadas por los discursos de clase, se estableció a finales del siglo XIX y, de hecho, sigue sustentando las políticas familiares y de género en la actualidad.
Milanich estructura su obra en torno a tres cuestiones generales: la relación entre los menores y los extraños en la primera parte, que trata del Código Civil y la paternidad, la ilegitimidad y la clase; el parentesco y la jerarquía social en la segunda parte, que se inicia con un análisis de la conocida narrativa de Pablo Pérez, criado en la Casa de Huérfanos de Santiago, publicada en 1897 y que contiene un magnífico análisis del pedigrí, el privilegio social y los matrimonios mixtos de élite, que se contrasta con el surgimiento de una política social de salvamento de los niños frente a las prácticas generalizadas de la condición de sin parientes; y la circulación infantil y la servidumbre infantil en la tercera parte. Si la ubicuidad de la circulación infantil o la crianza de los niños fuera de sus hogares natales, en Chile y en otras partes de la región, sirve para recordarnos la distancia entre las visiones de la élite de la familia codificadas en la ley y las prácticas locales, las prácticas generalizadas de utilizar a los niños como mano de obra en los campos y en la esfera doméstica muestran cómo la infancia actuó como un lugar para la producción (genérica) de la clase y la exclusión social.
Este artículo apareció originalmente en Bulletin of Latin American Research 30-3 (2011). Se traduce con autorización de su autora. Traducción: Patricio Tapia
*Jean Grugel es profesora en la Universidad de York. Su investigación abarca diversas áreas dentro del campo del desarrollo internacional. Su libro más reciente es The Gendered Face of Covid-19 in the Global South (2022).
