* Por Mal Vincent
«La gente se me acerca y me pregunta: ‘¿Eres la verdadera Dolly Parton?’. Cariño, no existe tal cosa como la verdadera Dolly Parton».
A pesar de su afirmación, la mujer con la gran melena rubia y una cintura milagrosamente diminuta es, en efecto, Dolly Parton. Al menos, eso creemos. Vestida con pantalones negros y una blusa de cuentas, su diminuta cintura parece imposiblemente pequeña para sostener «el resto».
«Esa mujer, Dolly, es muy divertida, ¿no?», comenta. «Te digo, se necesita mucho dinero para que yo luzca tan poco elegante».
La escena era en el Hotel Regency, cerca de Park Avenue en Nueva York, donde Parton hacía una breve parada en el camino de regreso a Nashville. Está promocionando su nueva película, Canción del corazón, la primera en casi 20 años, coprotagonizada por Queen Latifah.
“Aún no la he visto”, dijo, “pero apuesto a que es buena, sobre todo comparada con la basura que hay hoy en día. Ahora tengo una edad en la que soy demasiado vieja para interpretar papeles de joven, pero demasiado joven para interpretar cualquier cosa que no sea una abuela glamorosa. Así que aquí interpreto a una abuela glamorosa. No la veré hasta que pueda verla con… gente auténtica … Me dirán la verdad, les guste o no”.
Parton interpreta a G.G. Sparrow, la mayor donante de la iglesia local en Pacashau, Georgia. A pesar de su fortuna, la junta directiva de la iglesia elige a Vi Rose Hill (Latifah) como directora del coro de la Iglesia Divinity. Saltan chispas entre las dos mujeres, lo que desemboca en una pelea en la que Latifah inmoviliza a Parton con una llave de brazo.
“Exigí que no fuera una farsa”, dijo Parton. “Quiero decir, la mujer, tal vez, tenga ventaja sobre mí, pero crecí en las montañas de Tennessee, así que conozco algunos trucos de marimacho. Perdonen la expresión. Claro, ella creció en Nueva Jersey, así que, bueno, digamos que fue ojo por ojo. Nos divertimos”.
Latifah, quien se unió a nosotros un rato, habló sobre la verdadera Dolly.
“Dolly es una mujer trabajadora. Era la primera en llegar al set todos los días. De hecho, creo que nadie llegaba antes que ella. Tenía la costumbre de traer dulce de leche casero cada día. Era adictivo. A todos les encantaba, pero noté que ella nunca probaba bocado”.
Dolly Parton y Queen Latifah.
“Hablé con ella varias veces por teléfono antes de que finalmente nos conociéramos en persona, en un estudio de grabación. Me vestí tres veces antes de ir a verla. Era como si fuera a una cita. No podía creer que estuviera trabajando con la mismísima Dolly Parton”.
Parton debutó en el cine en 1980 con Cómo eliminar su jefe y fue nominada al Óscar por componer la canción principal. “No sabía nada de películas. No sabía dónde estaba la cámara. El primer día llegué y ya me sabía el guion completo, todos los papeles. Jane (Fonda, su coprotagonista) me dijo que me olvidara del guion y dijera lo que me pareciera natural. Creo que me até al guion”.
Después vino La mejor casita del placer (1982) y algunos fracasos.
Durante sus 20 años de ausencia del cine, Dolly Parton destaca una serie de proyectos empresariales. “Bueno, he estado haciendo algo. Abrí Dollywood, que da empleo a todo un pueblo en Pigeon Forge, Tennessee. Fundé Dolly Parton Enterprises, que ha recaudado hasta 100 millones de dólares para donar libros a niños de entre kínder y segundo básico. Mi papá nunca aprendió a leer. Mamá le leía y le contaba todo lo que necesitaba saber, o lo que ella quería que supiera”.
El cine nunca ha sido su opción profesional favorita. “Soy una chica de una sola noche. Me gusta subir al escenario, cantar, irme a casa y quitarme la peluca. Con el cine, te comprometes a largo plazo.
“Aun así, ya sabes, puedo estar a la altura de las circunstancias. Cuando surgió este papel, significó la oportunidad de trabajar con Queen Latifah… Entonces recé —creo que de verdad recé— para que el guion estuviera bien. O sea, sé que no va a ser William Shakespeare, pero tiene que estar bien. Y lo estuvo.”
Cuando ella regrese a Nashville, continuará trabajando en un musical sobre su vida. “Ya era hora de que se divirtieran un poco en Broadway.”
Parton cumplirá 66 años. No tiene reparos en admitir que se ha sometido a numerosos “procedimientos”. Latifah incluso tiene frases en Canción del corazón que hacen referencia a los “retoques” y “cirugías estéticas”.
“No creo que Dios haya puesto a los cirujanos plásticos en el mundo para que se mueran de hambre, así que les doy una mano”, dijo Parton. “Hago lo que me hace feliz. Siempre tuve buenos pechos, pero me los retoqué un poco con el paso de los años. Fue una decisión”.
¿La veremos alguna vez sin la peluca? ¿Veremos alguna vez a la verdadera Dolly Parton?
“Es poco probable, cariño”, dijo. “Digamos que, si vienes a mi puerta a las ocho de la mañana, lo que ves ahora es lo que hay. Verás la peluca, el brillo y los tacones de 23 centímetros a esa hora”.
¿Y si tocamos el timbre cinco para las ocho?
“Entonces no te abro la puerta”.
Afirma que se inspiró en la vagabunda del pueblo de Tennessee para su look. “Pensaba que era la mujer más guapa del mundo. Le decía a la gente: ‘¿Verdad que es hermosa?’. Y me respondían: ‘No es más que una basura’. Yo no estaba de acuerdo”.
Artículo aparecido originalmente en The Virginian-Pilot 13.01.2012. Traducción: Patricio Tapia
* Mal Vincent (1938-2021), célebre crítico de cine y teatro estadounidense, conocido por su trayectoria de más de 50 años en el periódico The Virginian-Pilot.
