Lucas Costa presenta Gozo por Editorial Aparte

“Vi lo tenía entre manos cuando me fui a una especie de retiro solo a Pichidangui después de la muerte de mi vieja, en un momento donde sentía una distancia abismal con quienes me rodeaban. En ese contexto empezaron a aparecer poemas nuevos mientras fui encontrando lo que había escrito ese año en notas repartidas…

Qué lugar ocupa este libro en tu proyecto literario.

No creo tener un proyecto literario, quizá porque nunca he pensado la escritura de manera programática. Este libro es distinto a lo que he hecho antes y eso supone una especie de alegría, porque si algo tengo de programa es el no querer repetirme, ojalá tratar a cada libro como un fenómeno único e irrepetible. Pero tampoco es que escriba de manera tan consciente. O quizá estoy hablando tonterías y efectivamente se parece a lo que he hecho antes, pero esas son cosas que uno no alcanza a ver. Me han dicho que gozo es cercano a Encomienda en algunos aspectos. En ese sentido podría ocupar el lugar de cierta vuelta al comienzo, pero no lo tengo tan claro.

Por qué gozo, ¿cuál es la gran metáfora?

No lo sé, la verdad. El título llegó como regalo, conversando con mi amigo Mimo Ortiz de cosas nada qué ver. Es una palabra con un aura mística/espiritual que creo que puede representar algo que está dando vueltas en el libro. Para mí la palabra gozo tiene una especie de desparpajo carerraja, que me parece que se condice con la búsqueda que hay. Por otro lado, también hay un aspecto sensual en ella, que sin duda está en muchos poemas. En todo caso, el título es un poco una intuición, llegué a él de la nada y me pareció que podía aunar el deseo que existe de sublimar el dolor que hay contenido en las experiencias que el libro expresa. Para mí se trata de un libro celebrativo y el haberlo escrito me recuerda que hay un sentido detrás del sufrimiento. En ese sentido, no podría haber tenido otro título, pues su base es el duelo y la celebración de la vida, acá o en el más allá.

¿Cómo manejas lo formal y lo coloquial en la escritura sin que se te escape de las manos?

No tengo la más mínima idea. Supongo que con las dosis que cada poema requiere, tratando de que no se vaya tanto de las manos. Pero me parece que el control no está tan presente en el libro, sobre todo porque sin querer el tono que hay se parece bastante al carácter de mi mamá, una mujer muy buena para la chuchada pero también seriota en otros aspectos. Yo amo las palabras, tanto los cultismos como las puteadas me parece que hay que mirarlos con la misma detención. También tengo que admitir que fue de muchísima ayuda la mirada que me dieron varias personas sobre la calibración en este aspecto. A veces soy incapaz de ver las “panas” de los textos por mí mismo, sobre todo en esos poemas que hablan tan abiertamente de cosas íntimas y personales.

De todos tus libros este parece ser el de una propuesta más transparente, ¿por qué este cambio? ¿Te vas a quedar en este lugar?

El libro nació de una necesidad profunda de entendimiento, conmigo mismo y con el mundo que me rodeaba. Vi que lo tenía entre manos cuando me fui a una especie de retiro solo a Pichidangui después de la muerte de mi vieja, en un momento donde sentía una distancia abismal con quienes me rodeaban. En ese contexto empezaron a aparecer poemas nuevos mientras fui encontrando lo que había escrito ese año en notas repartidas en el celu y las libretas o los cuadernos de la pega. No tenía presupuestado que apareciera un corpus, me fui a sanar, a nadar a mar abierto para reencontrarme con mi mamá, no a escribir un libro. Pero pasó que había escrito muchos poemas sin cachar, porque el 2023 fue un año durísimo y, como pasa a veces, la escritura fue puramente terapéutica. Los primeros poemas nacieron para mis hermanos, se los mandaba por chat, con la necesidad imperiosa de comunicarme con ellos y tratar de ponerle palabras a lo que habíamos vivido, momentos de una paz descomunal que no venía de nosotros. Quería dejar registro de eso porque intuía que no duraría mucho. Ahora pienso que pasó algo parecido a lo que dice Teillier en uno de sus clásicos poemas: “para hablar con los muertos / hay que elegir palabras / que ellos reconozcan tan fácilmente / como sus manos / reconocían el pelaje de sus perros en la oscuridad”. Pero no tengo idea si me voy a quedar ahí. Yo intuyo que no, pero no tengo idea de qué será del poema que venga en el futuro. 

¿Qué lecturas o influencias tiene encima este libro?

Mi primera influencia fue mi amiga Isa Ugalde, que me conminó a pelar el cable por WhatsApp. Estuve un tiempo, antes de la partida de mi mamá, escribiendo a partir del reciclaje de las frases de las luminosas cabezas de pescado que hablábamos por chat. Ahí empezó una especie de soltura nueva. Por otra parte, la música fue un punto de quiebre: “i/o” de Peter Gabriel, que me ayudó caleta en el tiempo de duelo, igual que el “Stage Four” de Touché Amoré o el “Wild God” de Nick Cave.

Releer a Ron Padget y Kenneth Koch fue clave, así como los poemas de Úrsula K. Le Guin, Jon Fosse, May Swenson, Mary Oliver o Ana Martins Marques. Volver a la poesía de Bolaño y a la de Carver y encontrarme con poetas fundamentales como Adélia Prado, Bernadette Mayer, Dalmacia Ruiz-Rosas o Milo de Angelis.

Estar traduciendo a la Levertov también fue muy importante para lo que hay en gozo. Por último, releer mil y una veces Del absoluto amor de Eielson, quizá la elegía más celebrativa que se haya escrito en el planeta.

Qué lugar ocupan familia, pareja, madre y duelo en estos poemas…

Quizá todos los lugares, de eso va más o menos el libro. Yo diría también la amistad, no tan presente en el libro de manera literal pero sí fundamental para que este viera la luz. Y para qué estamos con cosas, se vuelve imposible volver a la vida después del duelo sin el agapé, el amor que los amigos y las amigas entregan. Sin eso quizá no tendría sentido escribir porque lo que uno quiere muchas veces es tan solo escribir un poema que le pueda volar la cabeza a quienes quieres.

¿Por qué el libro es de distribución gratuita? ¿Dónde se puede conseguir?

La serie “Papel Maché” de Aparte viene a concretar una idea de la poesía como un acto gratuito, fuera de las convenciones establecidas por el mercado. Más allá del lugar outsider o bastardo que ocupa en el espacio público, la poesía no vale ningún peso en nuestra sociedad utilitarista. Estoy diciendo una obviedad, pero el poema rema a contracorriente porque su búsqueda está en los márgenes del lenguaje. En la poesía las palabras se ponen en modo contemplación y eso la aleja de cualquier tipo de transa y, bajo esa premisa, puede dejar de ser moneda de cambio desde el plano mercantil. Yo lo pienso como una especie de mercado negro del sentido, el punto en el que la lengua borra su función comunicativa y se abre a un nuevo horizonte, como un don gratuito, que se da al lector para que sea él quien abra otras dimensiones: un lugar donde prima la libertad interpretativa. Por eso, creo consecuente pensar en los libros de poemas corriendo de mano en mano, como el aire, sin los impedimentos de la circulación como la solemos entender. Por otro lado, la editorial irá dando los puntos de distribución, que todavía estamos afinando para que sea a todo Chile y poder llegar a lugares donde no hay ni librerías.

Algunos poemas de gozo

Alguien dormirá ahí otra vez

Cada día que pasa 

el colchón 

se mancha

un poco más 

que la noche 

anterior y él 

que no quiere 

despertar 

en la tibieza 

de un pozo 

llena el umbral 

de la pieza 

a gritos se hizo 

según él

porque de nuevo

lo dejamos solo.

Test de embarazo con dos rayas 

Mi amor llevo cinco 

días de atraso y no 

puedo imaginar otro 

ni dormir del nervio 

que la idea me da 

más allá del colapso 

que día por medio pase 

la noche en vela 

al borde sin querer

oír los pasos 

de los niños

por el pasillo 

calculo cada vez 

más y termino

pensando en 

enfermedades 

que no tienen

aunque mañana 

queramos otra

por el momento

ni tocarnos.

Nacido con 24 semanas

Preciosa llena de 

coágulos como 

te muestra la foto 

no podemos más

juré que no llegabas 

al ir respirando así 

de barsa este aire 

infesto de incertidumbre 

y amor con tus pulmones 

de legumbre a imagen

de ¿una vaina de que

bracho contra la brisa? 

y yo siendo

incapaz de creer

que vivas.




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