Fue lanzado oficialmente un 13 de diciembre de 1984, en apenas 500 copias de casete; pero el disco de La voz de los 80, Sexo y Nunca quedas mal con nadie estaba llamado para grandes asuntos y con el paso de los años se convirtió en el más representativo de la historia del rock chileno.
El desencanto juvenil de Los Prisioneros, la austeridad de su post-punk rabioso y sus letras llenas de aguda observación social, hicieron eco en toda una generación que pronto alcanzaría a rozar el continente americano.
Para celebrar las cuatro décadas de aquel debut escrito por Jorge González, en compañía de Claudio Narea y Miguel Tapia, el sello Fusión de Carlos Fonseca (mánager histórico de Los Prisioneros que falleció el 6 de octubre de 2023 a causa de un agresivo cáncer al riñón) editará una caja recopilatoria de edición limitada en vinilo con fotos históricas del grupo y varias novedades para coleccionistas.
En conversación con Barroquita, la periodista y ex crítica musical de la desaparecida revista Rock & Pop, Leslie Ames, quien mantiene vivo el legado del sello Fusión, repasa los detalles del lanzamiento.
¿Qué tenía en mente Carlos Fonseca con este proyecto de box set?
Este es un proyecto que a Carlos Fonseca lo tenía muy entusiasmado. Tenía muchos años de trabajar y recopilar todos estos demos y su remasterización. Para Carlos la excelencia era la norma, ¿no? Entonces todo tenía que ser perfecto. Se trabajó duro junto a Carlos Barros durante los últimos años para remasterizar y lograr llegar a estas cintas que fueron grabadas, algunas arriba en el segundo piso de Fusión y otras en los estudios de Pancho Straub. Y otras, las del tercer disco, que es el trabajo ya remasterizado que está ahora en venta. La idea era remasterizar todo el material de La voz de los 80 y llegar a un nivel de perfección total.
El primer disco del boxset es presentado como los “Demos de Fusión 1984”, son los que grabaron con César Quezada en el segundo piso de la disquería, ¿no?
Sí, pero no todos. Hay algunos de ellos, pero también hay parte de los que grabó Pancho Straub.
¿Qué trabajo le añadieron Carlos Fonseca con Carlos Barros?
Hicieron el remasterizado. Esos discos, si tú los escuchas, eran, o sea, las grabaciones creo que eran en ocho pistas, y suenan absolutamente distintas a como se oyen ahora. Cuando lo escuches te vas a poder dar cuenta de la gran diferencia, el gran trabajo que hicieron.
“Nuestra idea era que Carlos Fonseca pudiera sentirse orgulloso de este trabajo”
El primer longplay del box set incluye algunas tomas de la sesión grabada por Los Prisioneros en septiembre de 1984, el fin de semana de fiestas patrias, en el segundo piso de la disquería Fusión, junto a Carlos Fonseca.
Los más desconocidos demos de La voz de los 80, ¿Quién mató a Marilyn?, Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos, Brigada de negro y Paramar, por el Lado A, y Eve-Evelyn, Mentalidad televisiva, Mi profesor se está volviendo loco (la versión que se conoce del compilado Ni por la razón), Cuánto vale el show, Para eso está la publicidad, Descubre tus poderes y De Rusia con amor, en el Lado B.
¿Qué diferencias hay con los discos de Demos que publicó Jorge González en solitario?
Para serte honesta no lo he escuchado, pero sí personas que lo han escuchado, periodistas que lo han escuchado, me dicen que la diferencia de sonido es abismal, abismal.
El segundo disco, “Versión original Fusión 1984”, ¿es la versión que grabaron con Francisco Straub en los estudios Coyán y después con Caco Lyon?
Sí. Esa es la versión de Fusión, o sea, de los primeros casetes, ¿no? La primera tirada oficial de casetes, digamos.
Este segundo vinilo incluye el primer corte de Mentalidad televisiva, que según revela el biógrafo del grupo, Alejandro Tapia, en su libro Ya viene la fuerza. Los Prisioneros 1980-1986 (2024, Club de Fans) corresponde a la versión que luego González pidió volver a grabar cuando editaron La voz de los 80 con la distribución del sello EMI.
Carlos Fonseca contó en varias entrevistas que esta versión estaba en una copia de casete que solo él tenía, y que la tenía guardada para una edición especial. Imagino que llegó el momento.
Sí, la gente la pedía mucho, es que le tienen mucho cariño a esa canción original. Y sí, llegó el momento. Y costó mucho encontrarle el sonido, pero fíjate que lo ha logrado. Suena bastante bien. En el tema del sonido Carlos Fonseca alcanzó a trabajar todo. Dejó todo el material listo.
Este disco cristaliza la idea de Fonseca, que tenía veinte años cuando vio la escena argentina y quiso armar una a la medida del medio local, sin una industria musical detrás y en plena dictadura. Esta idea de que había una movida New Wave en Santiago, tal vez en oposición al Canto Nuevo. ¿Cómo lo ves tú?
Bueno, en Argentina recién paralelamente se va desarrollando. O sea, él ni siquiera la vivió en Argentina. En Argentina ese mismo año, mientras Los Prisioneros estaban grabando este disco, salió recién el primero de Soda Stereo. O sea, lo anterior había sido Charly, él fue el que, digamos, viene a abrir un poco todo eso. Pero hay, claro, una gran diferencia de la música en Argentina y en Chile con el Canto Nuevo. Y esa escuela, digamos, viene a ser la escuela precisamente de música de la Universidad de Chile. Ahí es donde Carlos encuentra a estos grandes amigos. Y empiezan con esta nueva generación de los ochenta, que empieza a tener los mismos gustos musicales, estas mismas ideas distintas, contestatarias. Y ahí es cuando se engancha y hace amistad con Jorge González, ¿no? No solamente por estas ideas distintas en contra, digamos, de la dictadura. Más allá de eso, era por los gustos musicales.
Para el tercer disco, la “Versión remasterizada”, entiendo que es la versión que trabajó Carlos Barros para los treinta años de La voz de los 80.
Sí, sí, sí. Ese es el disco que la gente ya conoce propiamente.
Algo se puede ver de las imágenes interiores del box set. Están las fotos de Cristián Galaz en el antiguo edificio de la CCU, en Bellavista y la Vega Central.
Sí, sí, también. Todas esas imágenes han sido mejoradas. Imagínate, son fotos de hace cuarenta años. Hubo que mejorarlas con inteligencia artificial, hubo que tratarlas. Son cuarenta años, que no pasan en vano. Y hubo que tratar de encontrar material de todos lados. Costó encontrar buen material fotográfico para estas fotos. Para estos álbumes, diré.
Jorge González y Miguel Tapia fueron vendedores en Fusión. ¿Cuál es tu relación con el sello y la historia de la tienda?
Conocí a Carlos Fonseca y a Los Prisioneros en el Chateau Rock. Yo fui periodista desde muy chica. Y cuando fueron al festival en Córdoba, ahí los conocí. Y ahí, bueno, entablamos una amistad. Después, el mismo año fueron a Perú. Y en Perú fueron muy, muy grandes Los Prisioneros. Fueron a tocar a la Plaza de Acho en Lima. Después trabajé varios años en prensa en Fusión, no solamente con Los Prisioneros, sino también con todo el inicio de La Ley.
En su libro La era ochentera, los periodistas Óscar Contardo y Macarena García dicen que La voz de los 80 marcó el “inicio de la historia del pop chileno”. ¿Cómo lo ves tú?
Absolutamente. Siempre pienso que este es un disco que revolucionó no solamente a Chile, o a la escena musical chilena, sino que a toda Latinoamérica y pienso que es un disco esencial en la música de todo el continente, que marcó historia y lo más fundamental es que suena tan vigente como hace 40 años. El discurso, por supuesto que ya ahora no tenemos dictadura, pero igual es impresionante la respuesta de la gente y los jóvenes. Me contaba el otro día la manager de Claudio Narea que hacen conciertos familiares y las niñas van y se sienten identificadas por ese discurso digamos juvenil. Además, entre la juventud nueva hay toda una serie de escuelas de rock, yo veo los videos de la expresión de cómo la gente engancha con ese discurso más rebelde. Ahora, con la remasterización, suena tan bien ese post-punk y tan atemporal que perfectamente esas canciones podrían ser de hoy.
En su edición Los 50 mejores discos chilenos, la revista Rolling Stone puso en el tercer lugar a La voz de los 80, por detrás de Las últimas composiciones de Violeta Parra y Alturas de Machu Pichu de Los Jaivas. ¿Qué piensas tú como crítica musical?
Concuerdo absolutamente. Es increíble que alguien tan joven haya podido escribir unas letras tan lúcidas y un disco tan lúcido, tan lleno de detalles. Pancho Straub cuenta que Jorge González llegaba con su cuadernito y tenía anotado dónde tenía que poner tal y cual cosa. Todo estaba en su cabeza, en el cuadernito escrito y es increíble que hoy suene tan atemporal. Además la juventud enganchamos, porque es un disco de mi generación, con esas letras que hablan no solamente de Chile, porque no hablan de la dictadura sino de un movimiento social más allá de la política. Por eso es que la gente de toda Latinoamérica se enganchó también con este disco perfecto.
¿Qué piensan los tres Prisioneros del proyecto? ¿Te han comentado algo?
Sí, claro están muy contentos. Bueno Miguel y Claudio están muy, muy contentos y las relaciones están muy buenas con Jorge. Por supuesto que están enterados del proyecto.
¿Qué más incluye el box set?
Incluye además dos pósters de un nivel, de una calidad bastante buena. Un papel súper bueno. Y un escrito de Fusión sobre Los Prisioneros. Quizá en los adelantos no se aprecia muy bien, pero todo, desde el nivel de la caja, está muy, muy, muy bonito como quedó. Nuestra idea, como te digo, era que Carlos Fonseca pudiera sentirse orgulloso de este trabajo. Y definitivamente lo va a estar. Porque este disco es un homenaje a los 40 años de Los Prisioneros, pero también es un homenaje a Carlos Fonseca, ¿no?
El box set de La voz de los 80 de Los Prisioneros se puede comprar en este enlace (precio de ref. $129.000). Para más información, revisa este link.
