Lo que estar presente significa

En este libro Diana Taylor se pregunta qué significa estar física y políticamente presente en situaciones en las que parece que no se puede hacer nada. Como acto, palabra, actitud, intervención teórica en escenarios que abarcan desde la conquista hasta momentos actuales de extractivismo y migración forzada.

El libro de Diana Taylor, ¡Presente! La política de la presencia, invita a los lectores a “caminar por el camino” y a revisitar la historia de la violencia latinoamericana desde la conquista hasta las prácticas extractivistas neoliberales de hoy en día. Los actos corporalizados, el compromiso y la presencia se convierten en una actitud política, una necesidad urgente de repensar las prácticas académicas y de investigación, donde se subraya “el entre-medio, el al-lado-de, el entre-lazar y la negociación como componentes integrales del pensamiento”. Al aplicar el pensamiento interdisciplinario que surge de los estudios de performance, los estudios indígenas y los estudios latinx y chicanx, así como las teorías decoloniales, Taylor nos alienta a pensar a través del testimonio, la solidaridad y en contra del “epistemicidio” que excluye muchas otras formas de conocimiento. El libro, entonces, ofrece una combinación de las teorías de Hannah Arendt, Rebecca Schneider, Achille Mbembe y Michel Foucault, entre otros, con pensadores indígenas como Juan López Intzín (Xuno López), Ricardo Domínguez y Silvia Rivera Cusicanqui. En la raíz del pensamiento de Taylor está la pregunta permanente: “¿Cuánto necesitamos desaprender para poder volver a aprender de manera diferente?”. La presencia constante de lo desconocido, del posible fracaso y la duda en el estar con y en movimiento, ofrece un importante y necesario reposicionamiento de cómo los académicos y teóricos pueden pensar y escribir sobre las Américas, descentrando el discurso blanco y masculinista. De esta manera, el libro explora comprensiones cruciales de cómo los estudios nativos, las teorías críticas de la raza, los estudios feministas y los queer, entre otros, piensan colectivamente sobre lo que ella acuñó como el “Para- Presente”, donde co-emergen las historias superpuestas y las teorías de la subjetivación juntas, como co-presentes. Centrarse en cómo estar presente permite formas de estar juntos, de saber, de aprender a través de encuentros que unen a las personas, ya sea a través de largas mesas de debate, diálogos o pedagogías. Caminar, entonces, “es un pensar/ser en movimiento, una pedagogía y una formación (peripatética)”. Acompañada de huellas impresas, Taylor lleva al lector a un viaje de años de “Encuentros” organizados por el Instituto Hemisférico de Performance y Política, a través de clases que impartió junto a artistas y activistas, a través de sentadas de protesta y conversaciones con personas que luchan por los derechos indígenas, y a través de sus diversos análisis de las performances.

El libro está dividido en nueve capítulos, con un prólogo y un epílogo. Cada capítulo desarrolla un enfoque diferente de lo que su introducción describe como lo que estar presente significa, “un acto, una palabra, un gesto, una actitud, un reconocimiento y una respuesta al llamado de la autoridad, o un grito de guerra en cara a la anulación”. En el capítulo II, se centra en la masacre estudiantil de 1968 y los cuarenta y tres estudiantes de Ayotzinapa que desaparecieron en 2014 en México. Taylor lee las dos protestas estudiantiles como actos “animativos”, un término que captura tanto la práctica corporizada como la emoción para desafiar las estructuras de poder, “operando en esos encuentros desordenados… y muchas veces no estructurados ni convencionales entre los que rechazan la interpelación”. Más adelante, en el capítulo V, Taylor vuelve a abordar la desaparición de los cuarenta y tres estudiantes de Ayotzinapa en Iguala, México, a través del poder de los “memes traumáticos”. Como en trabajos fundacionales anteriores, Taylor se centra en las madres y sus constantes protestas y luchas por recuperar a sus hijos desaparecidos. Afirma que los memes traumáticos capturan “la dimensión afectiva y política de las desapariciones forzadas [que] circularon por todo el mundo para hacer visible la violencia y las pérdidas”.

Probablemente es en el capítulo III donde la idea de lo presente se encarna verdaderamente en las conversaciones, encuentros y diálogos con los zapatistas. En detallados matices sobre cómo un grupo de estudiantes y académicos fue invitado a los círculos internos de los zapatistas, Taylor explora cómo la idea circular del tiempo de los zapatistas y sus silencios pueden entenderse como pensamiento descolonial. Taylor muestra cómo aprender y escucharse mutuamente son acciones clave para comprender las formas de ver, actuar y teorizar. En el capítulo IV, destaca a la artista guatemalteca Regina José Galindo y su performance, Tierra, analizada como un ejemplo para ilustrar las prácticas extractivistas y necropolíticas en América Latina. En un estudio esclarecedor de la historia política de Guatemala, una guerra interna que dejó miles de muertos, Taylor propone entender la obra de Galindo más como “encarnar la ferocidad del país, la violencia sin fin aparente dirigida a la mujer, a las personas indígenas, a los indefensos, al medio ambiente”.

Para quienes participamos en los diversos “Encuentros” del Instituto Hemisférico, el capítulo VI es una excelente reflexión sobre cómo la presencia en espacios abiertos, artísticos y académicos también puede ser disruptiva. Con un enfoque particular en la controvertida recepción de la obra de Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe, Juana la Larga, y su rígida categorización binaria de sexo y género a través de la historia de Juana Aguilar, una hermafrodita, Taylor amplía lo que la obra pretendía hacer y cómo reaccionaba el público a la inflexible representación del sexo, el género y la raza. Ella se concentra en el formato de “mesa larga” para abrir una discusión sobre cómo esta obra había provocado a muchas personas en las comunidades queer y no queer. Como ella afirma, estos “Encuentros” ponen a prueba los límites, las zonas de inestabilidad que nos conectan a todos. El riesgo y el fracaso están en el centro del pensamiento de Taylor, lo que también garantiza que la idea de presencia nunca sea sencilla.

En el capítulo VII, Taylor guía a sus lectores a través del antiguo centro de tortura y detención Villa Grimaldi en Chile. La autora elabora un relato escalofriante de cómo el lugar, ahora convertido en un parque de la memoria, nos hace enfrentar el pasado, por ejemplo, a través de performances duracionales como las del sobreviviente Pedro Matta, donde camina y vuelve a contar su historia o explorando el lugar como un espacio de memoria en disputa, donde voces pregrabadas en audio y carteles parecen preguntar: “¿Cómo trae el pasado a presencia un sitio conmemorativo y para quién?”.

Otra exquisita percepción de la idea de estar presente aparece en el capítulo VIII durante otro Encuentro, esta vez en São Paulo, cuando el grupo de teatro Teatro da Vertigem presentó su performance Bom Retiro, 958 metros. En un análisis esclarecedor, Taylor amplía la idea de cómo “los espectadores participan de un recorrido que sigue la lógica de las cosas mutables”. En un estilo artaudiano, ella describe cómo la performance invita al público a reunirse en un centro comercial de noche, caminar por la ciudad, por las calles, detener el tráfico y reunirse en espacios fantasmales y abandonados. El capítulo final analiza el compromiso con el activismo ambiental poniendo atención en Jacques Servin del grupo Yes Men y sus constantes imitaciones para traer temas de justicia social y ambiental a la escena, incluso si sus prácticas podrían considerarse ilegales.

Como estudiosa de la performance y como activista, Taylor ha escrito un excelente estudio que alienta al lector a caminar con ella. Con sus veinte años de dirección del Instituto Hemisférico de Performance y Política, este libro recopila “Encuentros” pasados ​​y nos invita a todos a estar ¡presentes!

© 2022 Johns Hopkins University Press. Este artículo apareció originalmente en Theatre Journal 74-1 (2022). Se traduce con autorización de la autora y de la revista. Traducción: Patricio Tapia

¡Presente! Diana Taylor (Trad. A. Stevenson). 2020, Ediciones Universidad Alberto Hurtado. 416 páginas.




Deja un comentario

Descubre más desde Barroquita

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo