Me pasó algo muy raro.
Pero voy a tener que dar una vuelta muy larga y divergente para poder contarlo bien.
Parto.
Siempre que alguien pone en las redes sociales ese típico “meme” que pide que uno conteste algo, en este caso, “el dato más curioso que sabes”, yo respondo, “que Checho Hirane compuso un par de temas de Nicole”.
Sí, es verdad. Fue a fines de los ochenta, cuando una preadolescente Nicole cantaba en su primer disco eso de Tal vez me estoy enamorando. Si se revisa el sheet de ese disco se puede ver que dos de sus temas —Mis amigos de verano y Detrás de mi puerta— aparecen firmados por Hirane. La historia de este hecho es más extensa, pero evito desviarme al menos en este caso.
Siempre que cuento el Caso Nicole-Hirane —y escuchamos ese par de temas—, “saco trago”. Por eso, recibí un poco de mi propia medicina cuando mi amigo escritor y especialista en Balada Romántica Latinoamericana, Luis Alberto Bravo, ecuatoriano, me contó lo siguiente.
Luis Alberto me dijo que había estado investigando acerca de José Augusto. Quizá a nadie de acá le suene su nombre: se trata de un baladista brasileño de los ochentas y noventas de quien un par de canciones tuvieron algún alcance popular en Chile. Mujer, que reza en su letra: “Dicen que la mujer es sexo frágil/ Que mentira más absurda/ Yo que hago parte de la rutina de una de ellas/ Sé que la fuerza esta con ellas (…) Mujer mujer/ del barro de cual fuiste tu creada/ Bebí mi inspiración para exaltarte/ a ti en esta cancion”, y que muchos solemos pensar que es interpretada por Roberto Carlos. Y Aguanta, Corazón, que reza en su letra: “Ahora aguanta, corazón/ Ya que inventaste esta pasión/ Yo te conté, tenía miedo/ Amar no es tan solo un juego/ Ahora aguanta, corazón/ Tú ya no tienes salvación/ Te entregas y te olvidas que tú eres yo”, y que fue extremadamente popular, porque era el tema principal de la teleserie de Globo Vientre de Alquiler.
Bueno, la cosa es que Luis Alberto estudiando la trayectoria de José Augusto, dio con que uno de sus temas más famosos, Mi primer amor aparece en San Discogs firmado por… ¡¡¡Paulo Coelho!!!
Sí, me dice mi amigo, es verdad, de la época en los setentas en que Coelho era hippie y estaba en búsqueda de su camino.
No le creí a mi colega ecuatoriano y cuando me lo dijo ayer me metí en el celular a buscar el dato escribiendo “José Augusto Paulo Coel…”. Y justo me pasó a buscar el Uber para ir al cumpleaños de mi amigo Dan, anoche.
En el cumpleaños de Dan pusimos música en Spotify para verla en la tele de su living (que esa es una gracia de Spotify, que puedes operarlo desde la tele) y saltamos de un tema a otro, hasta que Álvaro, otro amigo de Dan, puso, Mi historia entre tus dedos de Gianluca Grignani.
No bien suenan los primeros compases de ese tema, yo hice un carraspeo (cof, cof) y dije, “me carga superar anécdotas, pero, mi amigo Pedro vivía en Valparaíso a inicios de los 2000. Vivía con un amigo músico suyo, Jotapé, o algo así. Una noche Pedro llegó demasiado carreteado a la casa que compartían en la calle Templeton. Abrió la puerta y avanzó por el largo pasillo. Al fondo se escuchaba música, y sonaba clarito que entonaban a Gianluca, con eso de, “Hay una cosa que yo no te he dicho aún. Que mis problemas, ¿sabes qué? se llaman: tú”. Pedro abrió entonces la puerta de la cocina tras el largo pasillo… y se encontró con que los intérpretes improvisados de aquella versión eran su amigo músico, Jorge Coulón y Pato Manns”.
¡¡¡Lluvia de chanes!!!
Cuando llegué a mi casa en la madrugada luego del cumpleaños de Dan, recordé que había quedado pendiente de verificar si Paulo Coelho había compuesto aquel tema de José Augusto.
Empecé a escribir “José Augusto…” en Google, y el predictor de texto del mismo Google rellenó así: “José Augusto Mi historia entre tus dedos”.
Qué curioso, pensé, Google se curó, si yo no ando buscando eso y es obvio que escuchó —porque ya todas y todos sabemos que Google escucha— la canción y mi superación de anécdota de ese tema.
Sin querer apreté ENTER en mi Android y…
Resulta que José Augusto hizo una versión en Brasil del tema de Gianluca Grignani que en ese país incluso fue más famosa que la versión original que conocimos en Chile.
Me da amsiedad que Google no solo sepa de qué estamos hablando, qué estamos buscando y qué estamos pensando, sino que ahora te haga, “ñe ñe”, y se haya transformado, también, en un superador de anécdotas.

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