Han pasado 23 años desde que Los Bunkers publicaron su debut discográfico homónimo en 2001. Dicho álbum presentó las primeras muestras de lo que más tarde se convertiría en un sonido característico, que mezcla elementos tanto del rock británico como anglosajón, desde una perspectiva que también coquetea con el pop, la electrónica y, por supuesto, con la música popular chilena.
Aquello los posicionó como una influencia para miles de jóvenes que pasaron —y pasan— su adolescencia tratando de replicar los sonidos levitantes de las guitarras de Miéntele o del desenfrenado solo de No me hables de sufrir, por nombrar solo algunos títulos de su extenso repertorio.
Lo mismo con el bajo de temas como Tú, en donde el instrumento de cuatro cuerdas adquiere un rol predominante que llena la mezcla con una actitud retumbante, que guía el desarrollo de un viaje en el que luego se incrustan toques psicodélicos.
Como suele ocurrir entre los artistas, el equipamiento que han ocupado los hermanos (Mauricio y Francisco) Durán y (Álvaro y Gonzalo) López ha variado constantemente con el paso de los años, tanto para sus labores con Los Bunkers como para sus proyectos paralelos.
Sin embargo, existen ciertas piezas que entregan luces acerca de cómo obtienen sus sonidos.
Recientemente, los músicos compartieron videos en las redes (uno por cada uno) en los que muestran qué es lo que están utilizando para sus conciertos en vivo. Esto, en el marco de la gira Ven Aquí 2024.
Por supuesto, tener un equipamiento en específico —guitarras, bajos, pedales de efectos o amplificadores— no asegura sonar exactamente igual que uno u otro artista.
No obstante, conocerlo sí sugiere ciertas directrices y posibles caminos a seguir. Ya sea con esos artículos o con otros similares que se adapten más a tus requerimientos y gustos personales.
Independiente de si eres un músico buscando un instrumento o armando una pedalboard, un apasionado por el gear o un fanático que quiere conocer más sobre Los Bunkers desde una perspectiba técnica, estos datos te serán de utilidad.
Junto a la lista de elementos que están ocupando para sus shows, podrás encontrar detalles más precisos sobre piezas que se han ganado el corazón del grupo de manera prácticamente unánime.
Dentro de esto último, está el Browne Amplification Protein V3, un overdrive doble que reúne interpretaciones de dos circuitos clásicos que serán comentados más adelante en esta nota.
También figuran el Fulltone Fulldrive 3, guitarras Gibson ES-335 y 345, y el aclamado simulador de amplificadores análogos de la firma chilena DSM & Humboldt: el Simplifier.
A continuación encontrarás información sobre las piezas en cuestión, las cuales están separadas en secciones por cada integrante.

Mauricio Durán
En su video, muestra una Gibson Les Paul Goldtop con sistema Bigsby y dos cápsulas P-90, la cual describe como su guitarra “principal” para efectuar la mayoría del repertorio.
También se ve una Danelectro de doble mástil: uno de 12 cuerdas en el de arriba y otro de 6 en el de abajo. Presuntamente, se trata de un modelo DB612-CB, el cual usa para Nada nuevo bajo el sol.
A este arsenal se le suman una Gibson ES-335 que toca en temas como No me hables de sufrir, Bailando solo y Ven aquí; una Gibson Les Paul con dos humbuckers para Quién fuera; una acústica Epiphone Hummingbird Aged Cherry Sunburst de 12 cuerdas; y una Gretsch Bo Diddley (también conocida coloquialmente como “la guitarra rectangular”, por su forma).
En su pedalboard, se pueden ver un Jim Dunlop Dimebag Cry Baby From Hell Wah (el signature del fallecido Dimebag Darrell de Pantera); un afinador de piso Boss; un Seymour Duncan Pickup Booster; un ecualizador Wampler EQuator; un reductor de ruido Boss NS-2; un chorus CKK Water Drop; un tremolo Fulltone Supa-Trem2 Custom Shop; un delay MXR Carbon Copy; una reverb Boss RV-5; un delay/looper HardWire DL-8; y un pedal de volumen Morley 20/20 Plus.
Respecto a sus unidades de ganancia, tiene un BPC Sound Professional MKII Tone Bender, un fuzz británico que recrea los sonidos del clásico Tone Bender que utilizaron artistas como Jimmy Page (Led Zeppelin), Jeff Beck, Mick Ronson (David Bowie) y Pete Townshend (The Who) en sus grabaciones.
Además, ocupa un Keeley Electronics Luna Overdrive y el ya mencionado Browne Amplification Protein V3 en color verde.
Este último está tanto en su pedalera como en la de Francisco Durán y en la de Álvaro López.
A grandes rasgos, destaca porque reúne en una sola carcasa interpretaciones del Nobels ODR-1 —un overdrive transparente, conocido por ser utilizado por los guitarristas de sesión en Nashville, Tennessee— y del pedal Marshall Bluesbraker que utilizó John Mayer en Continuum (2006).
Se trata de una colaboración de la firma con el guitarrista y productor Adam Sniegowski y permite que ambos efectos puedan ser stackeados (o combinados) entre sí.
Aquello facilita una serie de posibilidades para tocar con distintos niveles de ganancia y/o volúmenes, ya sea si se utilizan separados o juntos al mismo tiempo.
En amplificadores, tiene un combo Fender Twin Reverb y un cabezal Hiwatt Custom 100 con una caja de la misma marca que aparentemente es de 4×12.
El preamplificador análogo DSM & Humboldt Simplifier figura arriba del primero. En términos generales, este artefacto compacto, pero poderoso, tiene la capacidad para recrear amplificadores clásicos con atención a la dinámica y al detalle, a través de un sistema que destaca por ser amigable con los usuarios.
Más allá de lo relacionado a sus guitarras, Mauricio Durán también utiliza un teclado Nord Electro 6, el cual le permite usar desde sonidos de Hammond hasta otros de sintetizadores.

Francisco Durán
Su arsenal está compuesto por una acústica Martin 000-28 que, según asegura, adquirió recientemente y se convirtió en su “regalona”; un charango para Calles de Talcahuano; una Gretsch G6636T; una Rickenbacker 330 para Nada nuevo bajo el sol y La velocidad de la luz; una Gibson ES-335 con Bigsby; una Danelectro de 12 cuerdas Semi-Hollow para Canción para mañana y Noviembre; una Gibson Les Paul Custom Alpine White para Ahora que no estás, El necio y “los temas más rockerillos”; y una Burny Flying V.
Estas dos últimas se las prestó Matías Galleguillos, quien se encarga de que todos los instrumentos estén en orden para los conciertos, explicó Durán.
La lista de teclados está compuesta por un Rhodes que pasa por un pedal de tremolo Electro Harmonix Nano Pulsar, en estéreo; un Nord; y un Korg MS2000 para sonidos más electrónicos.
Sus amplificadores de guitarra son un Fender Twin Reverb y un Vox AC30, además del DSM & Humboldt Simplifier.
Por otro lado, su pedalboard incluye un afinador de piso Boss; un Vox Wah; el Browne Amplification Protein V3; un Fulltone Fulldrive 3; una distorsión ProCo Rat; un booster Keeley Electronics Katana Mini que tiene todo el tiempo encendido (para levantar la señal); un chorus/vibrato Electro Harmonix Clone Theory; otro tremolo Electro Harmonix Nano Pulsar; un Boss Digital Delay; una reverb MXR M-300; y un pedal de volumen Ernie Ball.
Dentro de su selección, dos de los más llamativos son el Loud Button Electronics WTF (una distorsión con un oscilador de baja frecuencia) y el Beetronics Zzombee.
Como su nombre lo sugiere (aludiendo a la palabra “zombie”), este último reúne una serie de elementos que van desde filtros, wah, tremolo, overdrive, fuzz y cambios de octava, en una unidad que ofrece la posibilidad de generar sonidos altamente experimentales si así se desea.

Álvaro López
Las guitarras que usa el cantante principal de Los Bunkers son una Gibson ES-345, una Fender Telecaster que es signature de Jason Isbell y una acústica Martin D-28.
Sus amplificadores son un Fender Super Reverb vintage y un Fender Twin Reverb de los nuevos. También posee un Simplifier de DSM & Humboldt.
La pedalboard incluye dos afinadores Boss de piso (uno para guitarras eléctricas y otro para la acústica); el Protein V3 de Browne Amplification; un Fulltone Fulldrive 3; y un Fulltone Distortion Pro.
Además, un clean boost Fulltone 2B para subir el volumen en el solo de Fantasías animadas de ayer y hoy; un Boss Reverb; un Boss Digital Delay; un delay MXR Carbon Copy Mini; y un tremolo Electro Harmonix Nano Pulsar.

Gonzalo López
Para sus líneas de bajo, opta por un Epiphone Jack Casady (signature del bajista de Jefferson Airplane) de origen coreano; un Fender Precision que le prestó Matías Galleguillos; y un acústico Martin BC-16E.
Los amplificadores son un cabezal Music Man HD que utiliza como principal y un Bassman 100T que tiene como repuesto por si el primero presenta fallas.
Su caja también es una Fender Bassman y, al igual que sus compañeros, cuenta con un DSM & Humboldt Simplifier (la versión de bajo).
En cuanto a los pedales, se puede ver un afinador de piso Boss; un overdrive Mad Professor Blueberry para las canciones más rockeras; un chorus Electro Harmonix Small Clone que usa ocasionalmente para los temas de Vida de Perros (2005); un preamplificador EBS MicroBass 3 al que también recurre en ciertas oportunidades; y un fuzz Big Muff Pi específico para su instrumento.
Con este último, dice en el registro, obtiene los tonos de La velocidad de la luz (2013).

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