Prendí la radio Imagina y agarré esta canción cuando ya estaba avanzada. Por mucho rato no pude reconocer cuál canción de Roberto Carlos era y por un buen rato estuve convencido de que era un cover de una canción de Gardel. Es verdad que Carlos tiene algunos covers de Gardel, como El día que me quieras, pero este no era uno de ellos.
Y me pregunté, al acabar la canción, cómo sonaría si la cantara Gardel.
Y pensé que hoy que con el DeepFake se puede hacer que el cuerpo —o una copia indistinguible del cuerpo— de Jim Carrey interprete el papel de Jack Nicholson en El Resplandor, o que el cuerpo de Tom Holland y el cuerpo de Robert Downey Jr. interpreten los papeles de Michael J. Fox y Chistopher Lloyd en Volver al Futuro, disponemos ya de la tecnología como para hacer que Gardel cante a Roberto Carlos. Y cuando digo eso, pienso en la voz de Gardel, en el timbre de Gardel, en el fraseo de Gardel, sus tempos rubatos, sus respiraciones, el color de los instrumentos que lo acompañan. Todo.
Es de seguro que ya alguien ha hecho esto: hacer que cantantes o bandas del pasado —o sus impersonaciones generadas por Deep Learning— interpreten hits posteriores. Me imagino a Los Beatles interpretando a Nirvana, o a Caruso interpretando a Frank Sinatra, o a Led Zeppelin interpretando a Franz Ferdinand.
La historia de los covers ha dado para todo, desde versiones modernas de hits antiguos que vuelven al éxito, como Venus, por Shocking Blue (1970) y Bananarama (1986), hasta canciones que fueron reinterpretadas en su sonoridad original por mezcladores del presente, como hacen Guille Milkyway o Steven Wilson, pasando por artistas del pasado que coverean canciones de estilos posteriores, como Raphael con Héroes del Silencio. Incluso hits perdidos nunca editados o en demos o en Peel Sessions, como Los Beatles cantando Take Good Care of My Baby en su primer ingreso con pretensiones al estudio.
Cuando este sistema de MusicalDeepFake se imponga va a aparecer de todo: los Rolling Stones cantando a Los Beatles y quizá cuántos cruces más de bandas que se odiaban o de músicos que abandonaron la escena. Va a ser una especie de apocalipsis de la retromanía, una especie de flecha del tiempo invertida de los covers.
Y pienso que quien lo haga por primera vez con todas las de la ley deberá elegir muy bien el primer tema y los dos primeros artistas con los que se haga el experimento, tal como cuando se inventó el CD se les hizo para que duraran 74 minutos y en ellos cupiera la Novena Sinfonía, o que el primer MP3 jamás ripeado fue Tom’s Diner de Suzanne Vega. Y deberá elegir a Carlos Gardel cantando a Roberto Carlos diciendo:
Cuántas veces
Yo pensé volver
Y decir que de mi amor
Nada cambió

Deja un comentario